Una maqueta del Valle de México prehispánico
Parque Tezozómoc no es un parque cualquiera: es una maqueta a escala del Valle de México del siglo XV, con su sistema lacustre original y los asentamientos prehispánicos representados como montículos.

El arquitecto Mario Schjetnan diseñó Parque Tezozómoc en 1982 con un concepto inusual: convertir las 28 hectáreas del predio en una representación topográfica a escala del Valle de México tal como existía en el siglo XV, antes de la conquista española.
El elemento central es un lago artificial con una isla en el medio. El lago no es decorativo: representa los antiguos lagos de Texcoco, Xochimilco y Chalco —el sistema lacustre que ocupaba la mayor parte del valle antes de su desecación durante la época colonial. La isla central simboliza Tenochtitlán.
Alrededor del lago, montículos artificiales reproducen las posiciones —a escala— de los principales asentamientos que se establecieron en las orillas del Texcoco durante la era prehispánica: Azcapotzalco, Texcoco, Tlatelolco, Coyoacán, Tlacopan y otros. Cada montículo está identificado con una placa que indica el nombre del asentamiento y una breve historia.
El detalle más poético del proyecto: los montículos se construyeron con la tierra excavada para construir la Línea 6 del Metro de la CDMX, que se inauguró por etapas entre 1983 y 1986. Las obras coincidieron temporalmente con la construcción del parque, lo que permitió usar como material de relleno la tierra que de otra forma habría terminado en algún tiradero. Es decir: literalmente, las entrañas excavadas para el Metro moderno hoy forman la maqueta del Valle prehispánico.

